Reseña | Fukigen na Mononokean Tsuzuki

Reseña | Fukigen na Mononokean Tsuzuki

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texto=’La siguiente reseña Fukigen na Mononokean Tsuzuki
Capítulo 10 y 11
contiene spoiler, si ya viste el capítulo por favor sigue
leyendo, sino puedes verlo en cualquiera de las plataformas. Aviso, esta serie
es para Shippear, para amar a los Yokais,
anhelar tener un Peludito y rogarle
a Kamisama que nos muestre más amor
entre este hermoso par. Disfrútala, no podrás abandonar esta increíble y
colorida serie.’]

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CAPÍTULO 10 “DESNUDÁNDOSE”

Un sexy truco o trato captara nuestra atención, un lucha Jeditomara lugar entre los pasillos, los disfraces estarán muy acorde a quienes lo visten, las visitas de algunos inquietos berrinchudos traerá terror… donde no debería haberlo. Una nueva misión para el amo y el empleado de la Mononokean, traerá recuerdos de antaño y misterios acerca del primer humano que trabajo para la Mononokean.

OPINIÓN
CAPÍTULO 10

Iniciamos este capítulo después de una gran espera, dónde las ansías y los nervios nos tenían los dedos sin uñas y la cabeza sin cabello, y de verdad no es exageración, porque como vimos en el capítulo pasado, es todo un misterio la aparición y revelación del padre de Ashiya Hanae. Y no es para menos, pues este hombre llamado Sakae Ashiya pudo haber sido un amo de la Mononokean… y su pasado es algo que intriga a Abeno Haruitsuki. Algo nos dice que esté hombre tiene más importancia de la que aparenta y el Legislador puede tener una idea sobre ello.

Empecemos con lo bueno, lo colorido y lo que nos enamora los momentos, hablo de esas escenas dónde nuestro hermoso Abeno es tan él y dónde nuestro tierno Ashiya es… bueno es él. Abeno por supuesto es un hombre de palabra y aunque él no sea el más expresivo o eufórico, su relación con Ashiya lo lleva a realizar cosas que él creía no ser capaz de hacerlas, como por ejemplo, estar el día del festival escolar y ser partícipe de la actividad… esto lo veo negro y no me refiero a los disfraces de Hanae y sus amigos, sino a la cara de Haruitsuki.

Jajajaja ver a Abeno disfrazado de parca nos demuestra que de verdad sus compañeros la cranearon mucho para encontrar un disfraz perfecto para alguien malhumorado y con mirada asesina (se ve tan hermoso) y no dejemos de lado el encantador disfraz de Ashiya, es todo un brujo que combina su atuendo, con su nueva habilidad para detectar Yokais y expulsar energía de sus manos. Cualquiera diría que esté dúo bien disfrazado y sexy atraería clientes a la cafetería temática de su clase, pero la verdad es que han atraído público solo por discutir como siempre, por lo que choca en ellos la personalidad del otro… hasta Zenko debió intervenir en esa discusión muy de Star Wars… lo digo en serio, sus sables eran una escoba de bruja y una guadaña, esa pelea estaba muy reñida.

Zenko sin querer atrajo al pequeño comelón e hiperactivo Yahiko, quien al enterarse de que habría un festival escolar en la escuela de Abeno, no pudo resistirse y ser partícipe de tan animado evento. Aterrémonos todos y salgamos corriendo, Yahiko está suelto en un festival escolar con todo lo que le llama la atención a un niño pequeño… bueno a un Yokais con infancia reprimida y que a la vez tiene poderes para hacer y deshacer a diestra y siniestra, lo peor de todo es que ni Abeno ni Ashiya pueden detectarlo, porque este ha sabido camuflar su presencia entre la multitud… les digo de verdad que la veo negra, negra.

Jajajajaja Yahiko se está divirtiendo como niño en dulcería… esperen si es así la cosa, bueno Yahiko está comiendo jugando y haciendo volar crepas por los pasillos, convirtiendo cada escenario en un lugar aterrador, sin necesidad de ir al hospital sangriento del que salieron Abeno, Ashiya y Zenko tan renovados como spa carero, aquí sin duda nada es lo que parece. Cómo súper héroe envuelto en felpa aparece nuestro Moja el Peludito, quien apenas encontró a Yahiko atrajo con señales ultra mega sensoriales a Abeno y Ashiya, quienes salieron disparados tras tener algo de recepción Yokaista, para encontrar a un Peludito agarrado como garrapata a la pata de Yahiko… jaque y mate Zorrito, estás rodeado por el equipo ultra mega dinamita, ya saben a quienes me refiero, a los que se encuentran disfrazados y que llevan consigo las letales armas sables de luz.

Debemos reconocer que las palabras de Yahiko al decir que es injusto que solo los humanos se diviertan y andén por este mundo en total libertad, mientras ellos viven ocultos y con miedo de ser descubiertos, cohibiéndose de divertirse tranquilamente. Esto es algo que entendió Zenko al permitirle ir a Yahiko al festival y a la vez es algo que comprendió Abeno, quien busco otra solución y la manera de complacer al pequeño Zorro, permitiéndole jugar con él, pero en un lugar dónde no haya tantos humanos y no se llame la atención fantasmalmente.

Ahora unamos la generosidad de Abeno con su más reciente necesidad, esa que lo mantuvo despierto toda la noche investigando a alguien que posiblemente ya no exista, me refiero a Sanar Ashiya, el padre de Haber y hombre que veía los Yokais y quizás trabajo para la Mononokean. Así que teniendo enfrente al Yokai que todo lo ve y todo lo sabe, que abre las puertas del inframundo y conoce más de la vida terrenal, Abeno  lo pone bajo la lupa interrogante, esperando que esté pueda resolver sus dudas e inquietudes… lo más probable es que lo haga después de un buen chantaje al estilo 5 años.

Mientras tanto Hanae recorre los pasillos en traje de brujo, acompañado de la pequeña Parca Zenko, pero la realidad de aquel brujito no es la de promocionar la cafetería con mayor atención, sino pensar en que Abeno en esa bata negra (además de verse muy sexy) se veía como aquel hombre que dijo ser su padre y que apareció en medio de una noche nevada… un extraño hombre rubio de ojos dorados, en una gran gabardina negra. Quizás el negro sea el color que identifica a Sakae, pues cuando Yahiko se transformó en aquel hombre que podría ser el padre de Hanae y empleado de la Mononokean, su aspecto era el de un colegial vestido de uniforme negro, pero con una diferencia… su cabello era del mismo tono oscuro de su atuendo, y según el recuerdo de Hanae y su madre, ese hombre misterioso era rubio y de ojos dorados… tal cual como Abeno Haruitsuki.

Varios días después de aquella revelación, Ashiya y Abeno tuvieron un trabajo que atender para otro Yokai llamado Komon, está vez en un lugar algo expuesto y muy de la mano del peligro, pues su cliente se encuentra viviendo en medio de un precipicio. Después de una caída mortal de Peludito, un extraño rescate de lo que parece ser un ave y un rescate por parte de Ashiya a un Peludito despeluchado por los pájaros, aparece en la cima el Ratón Yokai Komon.

Como visión del pasado y gran avance para los que no tenemos idea de nada, aparece un Komon más joven, un pequeño Abeno en su plena niñez trabajando para la Mononokean y un amo de esta llamado Aoi con aspecto de gato negro, intentando resolver el problema de unos pequeños Yokaista, demasiado pequeños para cruzar el inframundo… pero con la suficiente suerte de ser protegidos por un bondadoso Komon. Por aquella voz proveniente del gato, podemos deducir que era una mujer y que a su vez era un Yokai… ¿Qué ocurrió? Y ¿Qué ocurrirá ahora que todo tenga conexión y salga a la luz? Por otro lado, ame este capítulo por su esencia, por los escritores, el contraste de los colores y la gran temática que utilizaron para acercar más a nuestros personajes, en definitiva ame el capítulo.

CAPÍTULO 11 “LEGADO OSCURO”

Es mejor revisar dos veces donde tu puerta se abre, los precipicios son más riesgosos de lo que aparentan, los pájaros vuelan con la cabeza y los ratones los crían. Los mejores planes se arman entre hermanos, las despedidas son dolorosas y los recuerdos traen consigo más dudas… pero una mala sugerencia puede crear un gran caos y una gran diferencia.

OPINIÓN CAPÍTULO 11

Seguimos justo dónde nos dejó el capítulo anterior, en medio de un risco, rodeados de un enorme ratos y unos extraños pájaros, pero lo más intrigante de este inicio, es saber que el anterior amo de la Mononokean el Yokai Aoi, tuvo antes de Abeno otro humano a su servicio, un joven que se dedicaba a matar y sellar Yokais, en vez de brindarles ayuda. Ahora Komon recibirá la ayuda que pidió hace algunos años y que no pudieron dar solución porque aquellos Yokais era demasiado indefensos para cruzar al inframundo, ahora están más fuertes y aleteando por la cabeza -.- a excepción de uno.

La petición de hace unos años y que cayó por no poderse realizar, se encuentra en una situación similar, pues uno de los polluelos Yokais no puede volar, el Yokai Chungo. Ese pequeño pajarito no ha podido alzar el vuelo a diferencia de sus hermanos, lo que le traería problemas al cruzar al inframundo, pues podría importunar el paso de los que se pueden mover con mayor agilidad. Komon ha llevado a Abeno y Ashiya al lugar donde los polluelos entrenaron para aprender a volar, ya que al parecer el amo de la Mononokean tiene un plan para solucionar el problema de Chungo. El problema está en que el Ratón gigante no mentía, de verdad el ave no sabe ni aletear y su cuerpo no prende vuelo ni estando en aquel sitio tan lleno de brisa y del colgante puente al estilo Indiana Jones.

Aquí vivimos de realidades esparcidas en la cara, pues una fuerte ventisca ha soplado en aquel puente colgante y el Yokai Komon ha caído de él, pero literalmente es salvado por un pelo sostenido por Ashiya, que impide que esté bese el suelo y antes de resbalarse de aquella fiel mano, el pequeño Chungo emprende el vuelo para rescatar a quien los crió y cuidó, olvidando la idea de que no podía volar… la razón está muy simple de entender, Chungo aparentaba no volar para no ser alejado de Komon ni ser enviado al inframundo. Ahora que se sabe la verdad, es necesario encontrar una solución al apego de Komon a sus polluelos y de estos a él, pues al parecer el plan de los polluelos era estar junto a quien cuidó, aparentando que uno de ellos no podía volar aún. La decisión está tomada y Komon hará lo posible para que sus polluelos pasen al inframundo, pero los recuerdos viven en la mente y el corazón, como aquel nido que deben destruir para que aquellos pajaritos decidan irse, o aquella sucia media que utilizaban para protegerse del fuerte viento… ahora es duro despedirse, cuando se tienen tantos bellos recuerdos.

Amo tanto a Abeno, todos sabemos que detrás de esa fría mirada y ese hermoso rostro inexpresivo, se encuentra una dulce y tierna alma, tanto que el brinda su ayuda sin pensarlo, al igual que su consideración, como aquella media que utilizaban los polluelos y Komon para ser fuerte la ha lanzado a la basura, pero Abeno sabe lo que el en realidad siente y se la dará después que todo esto acabe. El primer intento por exorcizar a los polluelos salió mal, pues Abeno casi cae del precipicio y la segunda vez que abra el portal él se desmayara del agotamiento, así que buscan refugiarse en la Mononokean, pero Komon decide no entrar, pues él tiene sus propias reglas y sus polluelos no están muy feliz de ellas. Aun así la despedida es corta y melancólica y si eso es poco, el traductor Mononokean nos dice los que aquellos bebés platican y dicen entre sí… aunque su traducción sea como la de Google, poco confiable.

Bueno, ya se los había comentado antes y resulto ser así, el plan estaba tramado entre todos los pájaros y Chungo era quien debía fingir no saber volar, para que todos se pudieran quedar con Komon… pero ya sabemos cómo resulto el plan. Pero dicen que quien persiste alcanza y la voluntad debe ser respetada, por eso Abeno y los demás polluelos, respetaron la decisión de Chungo de ser quien se quedaría y cuidaría de Komon, pues fue algo que planearon entre hermanos y decidieron realizarlo cuidadosamente, ahora estos pequeños se despiden entre sí, para que su pequeño hermano valla en representación de todos, a cuidar y devolver lo mejor, a quien les dio todo en sus vidas.

Al final Komon y Chungo se harán compañía mutua, Ashiya aprendió que todos queremos estar acompañados y Abeno… pues nuestro amo de la Mononokean está muy curioso y su curiosidad está a un límite muy peligroso, ya que el intenta saber más sobre aquel humano que trabajo informalmente para Aoi y que terminó al parecer, cometiendo un grave delito… pero aquellos registro y todo lo que el necesita saber, está en la oficina del Judicial, en la presión de Arena Blanca y la única forma de entrar y explorar con un poco más de facilidad, es entrando a esta, como un prisionero más. Una pésima sugerencia del Legislador, pero él sabe manejar las situaciones y por algo querrá que se den las cosas de esta manera. Espero les allá gustado esta capítulo y la reseña, aquí les dejo el link del trabajo anterior y sin más nos vemos en una aventura más de Fukigen na Mononokean Tsuzuki.


Reseña | Fukigen na Mononokean Tsuzuki

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