Reseña | Kono Oto Tomare!

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lightbulb_outline Esta reseña sobre Kono Oto Tomare! contiene spoilers. Si no has visto el capítulo, te recomendamos hacerlo y después regresar a leer la reseña.

#10 Cerca pero lejos

Luego de conseguir lugar en una posada gracias a Kurusu y de convencer a Takinami, el club se prepara para realizar un campamento de entrenamiento con el fin de practicar ‘Ku-on’ y de reforzar las bases de Sane, Mittsu y Kota.

El campamento comienza en pleno viaje con Takinami reproduciendo la anterior presentación del grupo. El mal sonido impresiona a todos, siendo Kota el más afectado.

Ya en la posada, Chika no logra tocar una parte de ‘Ku-on’ por lo que pide ayuda a Satowa. Paralelamente, Kurusu tiene problemas para enseñarle a Kota debido al nulo sentido musical de este.

Al tocar en conjunto, Satowa llama constantemente la atención a los errores de Kota, por lo que Kurata propone pasar a la siguiente parte. Dicha parte es la que Chika no podía tocar, pero finalmente logra hacerlo.

Esa noche Kota desaparece al sentir que es una carga para el resto. Al notar su ausencia, todos se precipitan a buscarlo, mientras Kurata le informa la situación a Takinami. Kurusu se culpa por su huída e intenta ir en su búsqueda, pero Kurata la detiene y va en su lugar.

Luego de oír el sonido del metrónomo, Chika encuentra a Kota practicando. Seguidamente, el resto del grupo se reúne con ellos y por último llegan Satowa y Kurusu, acompañadas por Takinami. Antes de volver, Chika le dice a Kota que lo quiere cerca.

Al día siguiente, Takinami piensa en un método para mejorar el sentido musical de Kota.

La debilidad de Kota

Con su personalidad optimista e infantil, era difícil ver a Kota como un personaje a desarrollar, e incluso como un personaje que pueda albergar problemas serios, pero hasta la persona más alegre y relajada puede reconocer sus falencias, y sin el apoyo indicado, estas terminan generando un peso demasiado grande.

En el caso de Kota, el agravante es su nulo sentido musical, es decir, la incomprensión de los elementos de la música, (melodía, armonía y ritmo), lo que requiere el doble de esfuerzo que el resto de las personas. Aún con esto en contra, el chico ha demostrado que quiere mantener su lugar en el grupo, y desea mejorar para no ser una carga para sus amigos, y el resto del club ha ayudado a que dé el primer paso en superar esa gran barrera.

El fortaleza de Chika

Yendo en dirección contraria a la de Kota, Chika posee un potencial increíble que aún no puede explotar, y que ya hemos visto en repetidas ocasiones. Si consideramos que el chico solamente lleva unos meses tocando y que puede aprender de la observación, sin mencionar su deseo constante de auto-superación, no es descabellado tomar por ciertas, sus palabras sobre alcanzar a Satowa eventualmente, quizás en un futuro no muy lejano.

Pero aún falta mucho para eso, y hay múltiples cosas que Chika necesita aprender, ver, experimentar y sentir para desarrollar un sonido que pueda llamar suyo.

Personajes en constante crecimiento

Uno de los puntos fuertes de Kono Oto Tomare! es el crecimiento de sus personajes, ya sean principales o secundarios, todos crecen por la simple razón de que el propio conjunto se fortalece y los empuja a mejorar.

Esta vez el foco estuvo puesto en Kota y su dificultad para seguir al grupo, pero en paralelo, pudimos observar el desarrollo o el resultado del crecimiento del resto de los personajes, con Mittsu y Chika mejorando su técnica, Sane volviendo a ser el vínculo constante entre el pasado de Chika y compañía con los miembros del club, Kurata y su resolución con Takinami, Kurusu y su preocupación constante por Kota y Satowa, quien desea preservar el lugar que han conseguido.

Todos ellos han crecido y continúan haciéndolo, apuntando a una meta en común y fortaleciéndose como un conjunto mientras buscan expresar aquello que los aqueja a través de la música.

Opinión final

Ver a Kota luchando en silencio con su propia falta de habilidad fue doloroso. La incapacidad de hacer algo y la pérdida del sentimiento de pertenencia a un grupo es algo con lo que muchos pueden identificarse. Y en igual medida, fue hermoso ver que sus amigos se preocupaban de tal forma por él y no consideraban su incapacidad como un peso, sino como algo a superar eventualmente.

Lejos del tema principal y entre las muchas cosas que pasaron, hubo algunas muy interesantes para señalar, y me refiero a las interacciones entre Satowa y Chika, que aún siendo pasivo-agresivas son mucho más agradables de ver y derivan en algunos buenos momentos como el de Chika pidiéndole ayuda con la parte que no podía tocar o mi momento favorito del capítulo donde el chico le da la mitad de su «papuco».

Asimismo tuvimos más del nuevo lado fraterno de Kurusu con su preocupación por Kota, la renovada firmeza de Kurata y una curiosa interacción entre Takinami y Kota que deja entrever que el profesor sabe más de música de lo que aparenta.

En fin, un capítulo digno de un campamento de entrenamiento, aportando bastante a la consolidación del grupo, no solo musicalmente sino también ayudando a afianzar las relaciones entre los miembros del club, y dejándonos con una sola duda, ¿cómo sonará ‘Ku-on’ luego de esto?  

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Tokise vs Himesaka

#9 Un sonido penetrante

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Luego de otro encontronazo con Kazusa y de conocer a Ousuke Kiryu de Meiryo, Tokise se prepara para oír tocar a Himesaka.

Mientras Kazusa le pide a Satowa que escuche atentamente su presentación, Ousuke le explica a Chika la fortaleza tras la unión de las chicas de Himesaka y cómo eso afecta en las Nacionales. Himesaka interpreta ‘Dos personalidades’, una pieza extremadamente difícil, dejando sobrecogido a todo Tokise, y particularmente a Kurata.

Luego de tocar, Kazusa vuelve a presionar a Satowa para transferirse, pero Chika la detiene. Entonces la chica le dice que no son dignos de tocar con Satowa, algo que Chika reconoce, pero también aclara que solo deben alcanzarla.

Saliendo de Meiryo, Kurata se encuentra con dos compañeros de la escuela media, quienes se burlan de que este toque el koto. Chika interfiere, pero es detenido por Kurata, lo que provoca que ambos discutan hasta que Takinami interviene.

Chika habla de lo que pasó con Tetsuki, mientras que Kurusu visita a Kurata para hablar con él y apoyarlo. Tras la salida de la chica, el hermano de Kurata empieza a hablar mal de sus amigos pero este lo detiene.

En una charla con Sane, Kurata ve el error que cometió al alejar a Chika, por lo que se disculpa con este y le cuenta las cosas que lo estaban molestando. Chika entonces le dice que no se preocupe por la falta de confianza, sino por las personas que confían en él como presidente. De ese modo, hacen las paces.

En el club, Kurata dice que aunque llegar a las Nacionales puede ser difícil, igualmente desea intentarlo. Con todo el club de acuerdo, quitan el cartel anterior por uno que declara que ganarán las Nacionales.

Kurata y la confianza

Finalmente llegó el capítulo para Kurata, y así mismo el tope de un problema del que huía desde antes de ingresar a Tokise: la falta de confianza.

Las constantes decepciones sufridas en el pasado, fueron apaleando a Kurata, provocando que este pierda la fe en sí mismo y desarrolle una actitud cobarde a la hora de afrontar los desafíos, algo que fue el eje de este capítulo.

Personalmente, el desarrollo de Kurata como personaje es de mis favoritos tanto en Kono Oto Tomare! como en el anime en general, porque es una problemática real con la que cualquiera puede identificarse, y la autora lo desarrolla de gran manera. Asimismo, el hecho de cargar con el liderazgo del club, (y también con esa aspiración que le dejaron sus senpai), terminaron por tener demasiado peso para Kurata que eventualmente terminó cediendo.

Es así que surgen tres cuestiones: en primer lugar, va tomando fuerza la figura de Kurusu al lado de Kurata, siendo una chica de su mismo año y con quien puede discutir de sus problemas en igualdad de condiciones. En segundo lugar, se afianza la relación con Chika, lo que nos dejó un bello momento de amistad entre estos dos chicos conflictuados que lograron entenderse. Y finalmente, el apoyo de los padres de Kurata, remarcando el hecho de que si bien las figuras paternas no suelen entender los problemas de sus hijos, en este caso las palabras de su padre fueron las que Takezou más necesitaba escuchar.

Metiendo todo esto en un embudo, tenemos a un Kurata más fuerte y confiado, preparado para afrontar la dureza de las Nacionales, y por qué no, también ganarlas.

Himesaka y Meiryo

Nada más comenzar el capítulo tuvimos una introducción kamikaze de Ousuke Kiryu, del club de koto de Meiryo. Un personaje interesante y bastante misterioso que es más que un alivio cómico y de quien sabremos mucho más adelante, porque al ser una escuela de Tokyo, no competirán contra Tokise (de Kanagawa) hasta las Nacionales, pero les aseguro que es alguien que dará de que hablar.

¿Qué podemos decir de la presentación de Himesaka? En primer lugar que fue algo impactante, como Satowa comenta, ‘Dos personalidades’ es un dúo de alta velocidad y dificultad en la que un de los músico marca el ritmo y el otro genera un sonido oscilante, y realizarlo a la perfección con un grupo grande no es poca cosa, y demuestra bien el “encajan” al que se refería Ousuke cuando le habló a Chika sobre la fortaleza de Himesaka, quien es definitivamente un rival a temer.

Opinión final

El capítulo anterior nos dejó preparados para ver el desarrollo de Kurata, pero ese primer acto si se quiere del encuentro de las tres escuelas logró distender y hasta me sacó alguna risa, más que nada en las interacciones entre Chika y Kazusa, algo de lo que quiero ver más a futuro.

Finalmente la ayuda para que Kurata pudiera afrontar sus problemas llegó de la persona menos pensada. Si, la misma que quiso destruir el club hace algunos capítulos, Kurusu, quien se plantó ante Kurata para brindarle sinceramente su apoyo igualando la propuesta del chico anteriormente, ¿veremos zarpar ese barco?

Me ha gustado mucho ese ligero cambio en el opening, con las chicas de Himesaka apareciendo de entre los cuatro pares de siluetas que hay, y también me ha generado la duda de quienes serán los próximos a revelarse, pero seguro eso es algo que veremos en poco tiempo.

Me agradan los capítulos de este tipo, pues la resolución de los conflictos siempre abre las puertas para cosas nuevas y en este caso ayudó a plantear una meta clara de cara al futuro del grupo. Las complicaciones parecen desvanecerse y ahora solamente están ellos y sus kotos para enfrentar lo que venga en el certamen de Kanto, pero ¿todo irá tan bien como se espera?

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Chika recuerda a su abuelo

#8 Un canto

Chika, quien tiene problemas para comprender ‘Rokudan’, le pide a Satowa que la toque, a lo cual la chica accede. Luego de escucharla, Chika pregunta debe hacer para tocar así, a lo que Satowa explica que cada uno debe interpretar su propio ‘Rokudan’.

Mittsu, Kota y Sane visitan la casa de Chika, y conocen a su tía, Isaki. Luego de encontrar un segundo koto en el lugar, Chika cuenta que lo pidió prestado al no sentirse listo para tocar el que le hizo su abuelo.

Isaki alienta a Chika a tocar el koto y lo afina para él. Chika entonces toca una canción compuesta por su abuelo, recibiendo así el apoyo y cariño de sus amigos. Isaki al verlo sonreír recuerda el pedido que su padre le hizo.

Chika se encuentra con dos chicas en la puerta del club, y al confrontarlas, estas arman un escándalo que provoca que el resto de los miembros acudan rápidamente al lugar.

Una de las chicas de la escuela Himesaka, Kazusa, intenta convencer a Satowa de cambiarse de a su escuela despreciando al club de Tokise, pero esta la rechaza diciendo que le gusta estar allí. Tras la decepción, Kazusa invita al club a ver la práctica de Himesaka junto con Meiryo para hacer que Satowa entienda la diferencia de nivel que existe.

Kurata duda de asistir debido a los malos recuerdos que tiene de Meiryo, pero finalmente decide que irán. Luego eligen la canción que tocarán en el festival, siendo ‘Kuon’ la elección de Chika y teniendo la aprobación de Satowa.

Kurata le informa a Takinami sobre la invitación, y este acepta con segundas intenciones. Mientras tanto, Chika se burla de Satowa al recordar sus dichos a Kazusa.

Chika se burla de Satowa

Yendo hacia adelante

Finalmente, después del conflicto de Kurusu y la salida a la luz del secreto de Satowa, las cosas se calmaron. Centrándose en entender el ‘Rokudan’ a modo de preparación para el certamen regional de Kanto, el club avanza lentamente hacia su meta de las nacionales, pero antes tiene una cita muy dura con dos rivales: Himesaka y Meiryo.

Dentro del grupo es fácil entrever que, quienes siguen avanzando a su propio ritmo son Satowa, de quien se nota un mejor trato y disposición no solo con los miembros del club, sino también con las personas en general, aunque de vez en cuando necesite un pequeño empujón.

El otro es Chika, quien desde un principio ha estado centrado en el koto, y ahora que al fín puede tocarlo apropiadamente, busca entender la esencia detrás de las piezas para ponerse a la altura de grandes intérpretes, (como Satowa), claro, sin sospechar que su propio sonido ha ido desarrollándose sin que él lo note y explotando de vez en cuando.

Asimismo, Kono Oto Tomare! también avanza, ampliando el reparto con personajes como Isaki, la tía de Chika, y Kazusa, una fan de Satowa, quien tuvo una introducción interesante acorde a un personaje tan extrovertido como ella parece ser. Además salimos del club de koto de Tokise para conocer a las preparatorias de Himesaka y Meiryo, los posibles rivales de nuestros protagonistas. Ya puede sentirse la similitud a spokon que posee esta historia.

Opinión final

La trama del anime pega un salto y nos deja al borde de la presentación de Kanto, con el grupo buscando su propio sonido. Con algunas contras inesperadas como Kazusa y la invitación al ensayo de Himesaka y Meiryo, y otras un poco más conocidas como la mala actitud de Takinami en relación al club.

Finalmente el grupo, (sobretodo Chika), han decidido que se presentarán con ‘Kuon’, una pieza que según Satowa, tiene un alto grado de dificultad pero que puede hacerlos brillar.

Después de los problemas que causó Kurusu, el capítulo se divide en dos, con la primera mitad sirviendo como alivio y mostrando a un Chika preocupado al no entender el significado de ‘Rokudan’. Nuevamente la figura de su abuelo, así como sus amigos cercanos y su tía Isaki, ayudan a Chika a descifrar cuál es su sonido.

La segunda mitad nos muestra a Kurata y el problema que tiene en casa: un hermano que triunfó en donde el no pudo y que, para empeorar todo, subestima al koto. En paralelo tenemos la introducción de la escuela Himesaka, y posteriormente, de quien se roba este capítulo: Kazusa, una fan de Satowa que cree que la chica está en Tokise por la fuerza y quiere llevársela con ella . El rechazo de Satowa provoca la ira de Kazusa, quien lanza el primer desafío al club de koto de Tokise: observar la diferencia de niveles entre sus escuelas.

La próxima semana la escena se trasladará a Meiryo, y con ella los malos recuerdos que persiguen a Kurata, ¿será el momento para que el presidente se enfrente a su pasado?

Un capítulo divertido y dinámico, que nos catapulta de lleno al plano intercolegial donde la competencia promete ser feroz, ¿cómo creen que encararan los chicos de Tokise este nuevo reto?

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Satowa Hozuki

#7 Sonidos desconocidos

Kudo socorre a Satowa luego de que esta se desmayara en la puerta y la mete en el futón nuevamente. Mientras busca una toalla para humedecer y bajarle la temperatura, Kudo encuentra varios DVDs y pidiendo permiso a Satowa, se dispone a ver el ‘Yaegoromo’, interpretado por la chica.

Tras morir su padre, Satowa se ve obligada a dedicarse al koto, mientras se aísla del resto del mundo, preparándose para heredar la escuela Hozuki. Debido a las presiones, la madre de Satowa comienza a exigirle más y a tratarla fríamente.

Buscando otro medio para hacerse oír, en una competencia nacional, en lugar de ‘Yaegoromo’, Satowa toca una pieza original. El rechazo de su madre luego de presentación le quitan toda motivación a Satowa, quien empieza a faltar a las prácticas.

Satowa despierta y se encuentra con Kudo durmiendo en su casa. El chico antes de irse, chequea su recuperación y le deja comida preparada. Ese día durante la reunión del club, todos muestran su alegría ante la mejoría de la chica y se disculpan con ella por sus dichos pasados.

En ese momento Kurusu encara a Satowa y la presiona sobre el secreto de su situación, ante lo cual Hozuki como respuesta, cuenta al resto del club que fue excomulgada de la escuela Hozuki.

Tras ver que la reacción del club no es la que ella esperaba, Kurusu sale corriendo. Kurata le sigue, por lo que la chica le revela que su plan siempre fue romper los lazos del club.

Luego de unas palabras de Kurata, Kurusu acaba huyendo mientras recuerda cómo sus amistades pasadas la traicionaron.

Satowa se acerca a Kurusu para contarle el motivo por el qué se unió al club, e instarla a regresar. Finalmente, Kurusu regresa, preparada para disculparse con todos.

Satowa y un sonido del pasado

El pasado de Satowa finalmente sale a la luz, al menos para nosotros los espectadores, y era algo que ya podía imaginarse. Es así como tanto su actitud, su disposición para relacionarse con otros, y sus reacciones ante los demás acercándose a su vida privada, se justifican en el turbulento flashback que la chica tiene en medio de la fiebre, y al ritmo de ese violento y trepidante sonido que sustituyó al Yaegoromo.

Intentando llenar las expectativas de su madre, quien a su vez cargaba con las obligaciones del grupo, vimos como poco a poco, Satowa se volvió una chica recluida y apartada de todo lo que no fuera el koto.

Asimismo, podemos sacar algunas conclusiones de la persona que Satowa ve en sí misma, si relacionamos esa sentencia de su madre, “Para mí, tu koto es un arma”, con los dichos que la chica le dijo previamente a Kudo, sobre cómo se podía identificar a una persona por su sonido. De modo, que toma aún más relevancia el hecho de que cada vez que alguien destaca a Satowa por encima de los demás, la chica inmediatamente lo relaciona hacia el lado negativo, como si fuese la secuela de un trauma del pasado.

Finalmente, conocemos la situación actual de Satowa, con la chica expulsada tanto del grupo como de la casa, y aún sin poder alcanzar a su madre, quien lejos de entender los llamados de atención de su hija, la rechazó sin miramientos, ¿podrá Satowa comunicarle a su madre todos los sentimientos que guarda?  

De Satowa a Kurusu

Así como con Satowa, también se reveló el pasado de Kurusu y con eso, sus objetivos y los motivos detrás de esto. De este modo, como si de paralelos se tratasen, el pasado de Kurusu queda del otro lado del de Satowa, y quienes provocaron que ella se volviera de tal modo, fue un antiguo grupo de amistades que la traicionó, y en base a mentiras la aislaron del grupo e hirieron su reputación. Dicho esto, aún me parece ilógico que una persona, habiendo pasado por dicho trato y conociendo de primera mano lo que se siente, intente hacerle lo mismo a los demás.

La envidia de Kurusu hacia el club de koto puede explicarse sin sus acciones. Eso es algo que puede verse en la misma comparación que hace el anime de ella y Satowa. Por lo que sus acciones terminan sin tener más justificación que el estar aburrida, tal y como dice Kurata, y no le agregan nada a un personaje que con su historia previa y percepción de las relaciones humanas habría sido mucho más interesante. El antagonismo que se le otorgó en este tramo solo ayudó a asentar al personaje de Satowa.

Satowa y Kurusu

Opinión final

Al fin conocimos el pasado de Satowa, un momento triste que mostró cómo la chica fue aislandose del mundo y paralelamente alejándose de su madre y de su propia familia en sí, para acabar completamente alejada de todo, al menos hasta llegar al club de koto.

Fue difícil no ponerse en la piel de Kudo luego de oír la interpretación cargada de enojo y tristeza de Satowa, un grito de atención de la chica que no logró llegar a su madre, pero que definitivamente llegó al chico, que acabó con lágrimas en los ojos.

Del otro lado, tuvimos el desarrollo de Kurusu como personaje, con algunos flashbacks de la chica, y sus motivos, algo que se sintió completamente contradictorio porque como dije más arriba, sus acciones contradicen sus propias experiencias. Por suerte para Kurusu, Satowa logró entender sus sentimientos, y a pesar de las cosas que hizo la invitó nuevamente al club, para que la chica pueda experimentar como son genuinamente los lazos humanos.

Un buen capítulo, centrado en los dos personajes femeninos que tiene el anime, remontándose al pasado y explicando las maneras de ambas chicas. Por el lado técnico, fue agradable ver y poder escuchar la canción de Satowa, y eso habla bien del estudio Platinum Vision, pues al ser una canción original debíamos aguardar hasta la adaptación animada para poder oírla.

Es probable que la información otorgada en el capítulo sea una llave para nuevos desarrollos, pues la historia de Satowa acaba de volverse más interesante, y Kurusu tiene un camino largo para redimirse, ¿como avanzarán de aquí en más ambas chicas?

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#6 Un límite invisible

Luego de la presentación y habiendo evitado su eliminación, Kurata propone que el grupo apunte a las nacionales. Tras oír al grupo tocar, Shizu le pide a Kudo que vaya solo a la tienda de música, allí le entrega el último koto que su abuelo fabricó y que lleva escrito “Chika” en uno de sus extremos.

Takinami, el profesor encargado del club, aparece para decirles que no están preparados para las nacionales y que Hozuki solo empeorará quedándose allí, hasta que es detenido por Kurata. Con el problema de Takinami aún en mente, Kurata recibe una solicitud para entrar al club de parte de Hino Kurusu, una chica de su misma clase.

Luego de presentar a Kurusu, Kurata propone entrar a un concurso para ganar más experiencia. En contraposición, Hozuki dice que deberían practicar una canción clásica, siendo “Rokudan no Shirabe” la elección final.

A falta de dos kotos, Kudo decide traer el suyo, mientras que Hozuki se dispone a traer otro más. Kurata le ofrece ayuda para traerlo pero es fuertemente rechazado por la chica.

En base a engaños, Kurusu genera dudas sobre Hozuki en el trío de amigos de Kudo. Asimismo la chica maliciosamente, media entre Kudo y Hozuki cuando esta última le pide al chico que se lleve el koto que trajo debido a su valor.

Durante las prácticas, los demás le hacen sentir a Hozuki la diferencia existente entre ellos, algo acentuado en las palabra de Kurusu a la chica. Al día siguiente, Hozuki falta a clases, por lo que un profesor le pide a Kudo que le entregue unos apuntes. En la reunión del club, Kurusu intenta engañar a Kudo, pero no lo logra.

Finalmente Kudo, va a la casa de Hozuki que resulta ser un complejo de apartamentos.

Un lazo Invisible

Siendo un lector del manga, la introducción de Kurusu era muy esperada por mi pero eso no disminuyó el desdén que me generó este personaje, pues tomó las relaciones del club e intentó tergiversarlas a su antojo, pero no contó con que Kudo era más listo que eso y ese fue su gran error.

A pesar de que su relación podría describirse como de gato y perro, Kudo es muy consciente de Hozuki, quizás sin darse cuenta, pero desde que la chica llegó al club que no ha dejado de verla, como rival, como un modelo y quizás como algo más. Este lazo imperceptible entre ambos terminó de formarse en el capítulo anterior con Hozuki conociendo sobre el pasado de Kudo y teniendo un giro de 180 grados en cuanto a la imagen que tenía de este.

Pero Hozuki tampoco ve este lazo, y sigue intentando guardar lo que siente en su interior, lo que genera un dolor constante para ella que vuelve constantemente como recuerdos o como palabras que no quiere oír. Es allí donde Kurusu causó un mayor impacto, pues sus palabras cargadas de malicia sin justificación tensaron la relación entre la chica y los demás en el club, pero fue en dicho momento que el lazo que ni Hozuki ni Kudo notaron se estrechó un poco más.

Va uno, quedan dos… ¿o tres?

Con el capítulo pasado vimos el clímax de la introducción de Kudo como personaje, pero aún persisten las espinas que rodean a los otros dos grandes personajes del anime.

Hozuki es el caso más obvio, con su trauma en relación a eventos pasados que la lleva a aislarse constantemente de todos y algunos secretos que guarda concerniente a su familia, además del hecho de que si bien logró abrirse al grupo, aún no es del todo honesta con ellos, pero es difícil culparla por esto.

El otro es Kurata, quien al querer dejar atrás las experiencias con sus senpais para avanzar con su nuevo grupo se topó con la pared que resultó ser el supervisor Takinami, un profesor que subestima en exceso al club, y que es brutal a la hora de descalificar a la anterior formación del club de koto, antagonizando especialmente con Takezou.

Finalmente la recién llegada, Kurusu, quien lejos de aportar algo a este club pareciera cumplir un rol antagónico por razones que serán explicadas más adelante, y precisamente, ese porqué de sus acciones es el atractivo que guarda este personaje que puede haberle caído mal a más de uno pero que puede llegar a desarrollarse de forma positiva tal y como pasó con Hozuki.

Opinión final

Un capítulo pesado en cuanto a contenido, buscando moverse hacia un nuevo arco pero dando lugar al desarrollo de las problemáticas de Hozuki y Kurata, así como introduciendo a Kurusu y presentando a Takinami, (quien fue introducido parcialmente en el capítulo anterior), quienes traen consigo nuevas complicaciones para el club de Koto.

Luego de la presentación merecíamos un descanso, lamentablemente el caudal de sucesos que le siguieron fue muy grande, por suerte el pequeño momento que que se generó cuando el grupo recibe la noticia sobre el nuevo koto de Kudo hizo que todo valiera la pena.

Por lo demás, parece que el club tiene un antagonista que salió de la nada y eso me molestó en el manga y lo hizo también en esta adaptación, pero ya voy a ahondar en eso la próxima semana, cuando tengamos el desarrollo de Kurusu, la historia de Hozuki y quizás un viento favorable para la relación de esta con Kudo.

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#5 Apuntar a las nacionales

Luego de conocer el pasado de Kudo por boca de Kota, Hozuki corre arrepintiéndose de sus dichos. La chica acaba chocando con Kudo, y luego de un pequeño intercambio de palabras, la chica le pide disculpas llorando, haciendo que Kudo se burle de ella pero quedando en buenos términos.

A falta de una semana para la presentación, el grupo continúa practicando tanto en la escuela, como en la tienda de música de Shizu hasta llegar al mínimo requerido según Hozuki. En un descanso, Shizu les dice que tras haber mejorado la técnica, ahora tienen que agregarle sus sentimientos pues esa es la mejor forma que tienen de expresarse.

El día de la presentación los chicos del club se sienten nerviosos, pero unas palabras de Hozuki les otorgan un nuevo ánimo. Finalmente, Hozuki y Kurata se agradecen mutuamente por todas las cosas que pasaron.

Ya en el escenario, al resto de la escuela no le importa lo que pasa, por lo que Kudo interviene con una mirada amenazadora, dándole valor a Kurata para finalmente decir lo que piensa.

Ryuuseigun comienza a sonar y los alumnos se callan. El pasado de Kudo empieza a acompañar la canción durante el solo de Hozuki y continúa ininterrumpidamente incluso después de un error de Kota. Hozuki toca más fuerte para corregir el error y guiar al resto. Posteriormente inicia el solo de Kudo nacido de sus recuerdos más felices. Todos se unen nuevamente hasta llegar al clímax.

El llanto de un dragón solitario

La melodía de Ryuuseigun comenzó y con ella un desfile de emociones y recuerdos traídos de la mano de Kudo, el centro de este arco introductorio, quien finalmente empieza a reconciliarse con su pasado pero sin dejar que todo lo que pasó quede necesariamente en el olvido.

En capítulos pasados se discutió el significado de la canción y más precisamente lo que esta significaba para este grupo de solitarios e incomprendidos, y obviamente, Ryuuseigun poseía un peso especial para Kudo, por ser una canción poderosa y violenta, pero también guardando poderosos sentimientos de soledad.

Eso fue lo que pudimos ver en los flashback que desfilaron durante la canción, el pasado solitario, violento y lúgubre del chico en la introducción de la canción, pero con un gran cambio a partir del solo, donde brinda un soliloquio de sus sentimientos y los recuerdos felices que tiene, tanto del pasado como del ahora, teniendo presente a cada una de las personas que estuvieron ahí para él.

Pero Ryuuseigun no solo guarda significado para Kudo. Cada uno de los miembros encuentra su significado en la canción: una manera de comunicarse, de demostrar que son más lo que aparentan o simplemente un lamento de soledad. Todas las emociones que marcan al club de koto y que buscan una forma de salir, toman la forma de un dragón, con un deseo claro: llegar a los demás.

Lentamente, ellos avanzan

Algo que me asombró en el manga y vuelve a hacerlo ahora, es la remontada en la actitud de Hozuki, pues como saben las tsunderes se caracterizan por ser su terquedad a la hora de un cambio. Pero este personaje es más que su estereotipo, y aunque siga manteniendo esas interacciones pasivo – agresivas con Kudo, puede verse un cambio en ella y en su forma de encarar a las personas. En su introducción era alguien fría y arrogante, pero a partir de este capítulo pudimos ver un cambio en ella al disculparse sinceramente con Kudo y más tarde volver a hacerlo con Kurata. Hozuki es un personaje al que le falta mucho recorrido, pero con esta nueva disposición es más fácil sentir simpatía hacia ella en los arcos que están por venir.

La otra gran parte del capítulo no puede describirse si no es puntualmente con Kudo, pues aunque la canción también es significativa para el resto, es él quien está situado como el centro de este arco, y la resolución del personaje está plasmada de manera brillante en el Ryuuseigun.

Toda la canción nos cuenta su historia, apoyándose en flashback que van de la mano con cada sonido. De ese modo, en el inicio, con una gama de sonidos graves que llegan hasta el solo de Hozuki, vemos el pasado solitario de Kudo. El error de Kota y la pérdida del ritmo nos traen el peor momento de Chika y con él la remontada. Entonces llega el momento de felicidad plena: el solo de Kudo, donde recuerda la primera sonrisa que le ofreció a su abuelo, a su buen amigo Tetsuki, al trío de desconocidos que pasó a estimar, las palabras de Hozuki en relación al koto y a ese senpai que lo aceptó a pesar de todo.

Ryuuseigun es la realización de Chika Kudo como personaje, y nos deja predispuestos de gran forma para su evolución a futuro.

Técnicamente correcto, pero puede mejorar

La interpretación fue lo suficientemente poderosa para que el tiempo restante del capítulo se pase volando, pero eso no quita que la mitad de la presentación haya sido una estrategia para no mostrar del todo la forma de tocar, (solo algunos fragmentos), y creo que podría podría sacarse mucho más provecho de poder observar directamente la forma de tocar tal y como si se observa en la segunda mitad a partir del solo de Kudo, (mi momento favorito tanto visual como auditivamente), y eso se debe a que hay un mayor impacto en ver el sonido acompañado del gesto técnico.

Hablando más claramente, me gustó mucho la interpretación, el uso de flashbacks y la recreación del impacto que el sonido generó en la audiencia, pero me encantaría que en canciones futuras pudiera apreciarse mejor el gesto técnico de algunos momentos como, por ejemplo, el solo de Hozuki.

En cuanto a la animación, toda la interpretación estuvo a la altura y en el final, llegando al clímax tuvo momentos muy fluidos que se aprecian más con lo vibrante que se había puesto la canción en ese punto.

Finalmente, si desean ver en mayor detalle la interpretación, aquí hay un video de la canción interpretada por profesionales cortesía de Jump SQ, revista en donde se publica Kono Oto Tomare!

Opinión final

El capítulo podría dividirse en dos fácilmente, con Hozuki y Kudo llegando finalmente a tener una relación en buenos términos pero no necesariamente amistosa. El resto del capítulo la presentación, y como la misma, es poderoso y emocional, y todo lo que esperaba. El estudio hizo un gran esfuerzo en adaptar la presentación de una forma que fuese fiel pero sin perder intensidad y lo logró.

Finalmente se cierra el primer arco del anime, y lo que viene no es menos interesante, con un nuevo objetivo, algunas nuevas adiciones y seguramente nuevos problemas para este club y para sus peculiares integrantes.

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#4 La primera nota resuena

Kudo y sus amigos practican en casa de Shizu, la anciana de la tienda de música. Mientras Kudo busca endurecer sus dedos en busca de un mejor sonido, el trío intenta aprender sus partes.

Una vez que todos tienen sus partes aprendidas, el grupo intenta tocar la canción en conjunto, pero fallan en sincronizarse.  Al ver el impacto negativo, Kurata propone que vayan a comer juntos. Hozuki quien se niega y se dispone a irse, es detenida por Kudo quien la insta a unirse a ellos. En el restaurante, Kudo y Kurata hacen saber a Hozuki que puede depender de ellos, de modo que la chica admite que no sabe cómo enseñarles a sincronizarse. Usando una técnica de aplausos, más los consejos de Hozuki, el grupo logra entrar en armonía por primera vez.

Kurata, quien aún duda de su valía como presidente, logra animar al grupo luego de que descubrieran que, a pesar del avance, aún les falta mucho para tocar toda la canción. Con un nuevo ánimo, el grupo comienza a discutir el significado de Ryuuseigun, y lo que ellos quieren expresar a través de la canción.

Luego de la práctica, Kudo continúa pensando en el significado de la canción y lo relaciona a las palabras de su abuelo. Absorto, comienza a tocar su parte, atrayendo la atención de Kurata y Hozuki. Esta última pregunta quién le enseñó a tocar el koto.

Los comentarios de una compañera hacen dudar a Kurata sobre si alguien escuchará su presentación. Distraído por aquello, se topa con los miembros del club de música ligera, quienes comienzan a burlarse, hasta que Kudo aparece para apoyar a Kurata y alejarlos.

Accidentalmente, Kota le cuenta a Hozuki sobre el abuelo de Kudo.

Las fallas del prodigio

Quizás es exagerar un poco, pero para una persona prodigiosa, enseñar algo que se le da naturalmente es difícil porque lo más básico ya está asimilado desde el principio y el tiempo solo los lleva a mejorar más y más. Comparado con eso, una persona promedio, (y en este caso, torpes como los miembros del club), tiene un ritmo de aprendizaje lento, y los pasos básicos son tan o más duros que lo que viene después, al descubrir eso es normal que Hozuki se haya sentido abrumada.

Las sospechas que Tetsuki tenía sobre Hozuki en el capítulo anterior resultaron ser ciertas. La chica es un prodigio en lo que al koto se refiere, lo hace de forma natural desde la niñez, por lo que el método de aprendizaje se le escapa. Y si ya en la casa Hozuki los demás tenían problemas para seguirle, este club de koto debe haber sido el mismísimo infierno.

El talento no siempre trae cosas buenas, y Hozuki es un ejemplo de esto, pero el ambiente también juega su papel, y quizás este club de koto lleno de gente que la apoya, pueda sacar lo mejor de tal prodigio.

Ryuuseigun

Fue interesante ver el complemento que surgió de las dudas de Kudo sobre su propio sonido con lo que el grupo, (y más precisamente Hozuki), creía que era el significado de Ryuuseigun. Nuevamente las palabras del abuelo de Kudo resonaron en él y lo llevaron a arrancar una melodía bella y agridulce de las cuerdas del koto, algo que sorprendió a los dos más experimentados, Kurata y Hozuki.

Esa simple acción de Kudo es la representación del Ryuuseigun, una palabra que significa lluvia de meteoros, pero que, fonéticamente, también lleva el carácter del dragón (ryuu) y que en ambos casos significa una conexión entre los cielos y la tierra. Aquí Hozuki lo usa para ejemplificar la conexión entre el corazón de los intérpretes y el del público, y el regalo que los cielos envían a la tierra es una hermosa música salida de los sentimientos. Eso que logró Kudo sin darse cuenta es la esencia misma del Ryuuseigun, la forma de expresar los sentimientos a través del koto.

Los problemas del trío

Este capítulo me dió todo lo que buscaba al momento en que vi a Kudo tocar el koto, pues el preludio y la ejecución de ese momento, acompañados por la música lo volvieron una experiencia distinta a la del manga. Dejando eso de lado, el capítulo hizo un buen trabajo resaltando dos polos opuestos: por un lado, Kudo y la búsqueda de su sonido, y por otro, Hozuki y su problema para enseñarles al resto. Ambas problemáticas convergieron durante el capítulo, y mientras que Kudo ayudó a Hozuki a no cerrarse y a afrontar su problema, la chica contribuyó a que él diese el primer paso para encontrar ese sonido que busca.

Otra cosa que me alegra poder decir de este par es que ¡Finalmente se acabaron las discusiones entre Kudo y Hozuki! o bueno no tanto, pero se nota que el tono de su relación cambió y que ahora están en mejores términos, aunque sigan siendo tercos en cuanto a sus interacciones, ¿cómo creen que afectará a Hozuki la revelación del pasado de Kudo?

Para la tercera rueda, es decir Kurata, fue una semana dura al dudar sobre si su papel como presidente era llevado a cabo de la forma correcta, pero finalmente pudo deshacerse de su incertidumbre nuevamente gracias a Kudo. Este fue un bonito momento entre ambos y una prueba de que así como Kurata estima a Kudo, este lo respeta aunque no use los honoríficos con él.

Kurata es un gran personaje, pero sus inseguridades y su complejo de inferioridad interfieren mucho en su crecimiento. Así que espero con ganas el momento en que llegue su desarrollo y pueda explotar su potencial.

Opinión final

Continuando con paso firme y una adaptación sólida por el lado de la historia, y sin mayores desatinos del lado técnico, el de esta semana fue un capítulo interesante, con dudas surgiendo en el trío de protagonistas mientras todas eran atravesadas por la preparación para la presentación y los problemas que todo esto acarrea. Nuevamente se vio esa influencia que el pasado tiene sobre ellos, para bien o para mal, pero también la predisposición para un cambio, ¿a ustedes qué impresión les dejó?

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#3 El club de koto renace

El club de koto necesita nuevos miembros para no ser cerrado. La cuota se completa con tres amigos de Kudo, Sane, Kota y Mittsu, que llegan al club engañados por la fachada de Hozuki.

Kudo intenta acercarse a Hozuki mientras esta le ayuda con sus plectros (o púas), pero la chica vuelve a tomar distancia de manera brusca.

Los amigos de Kudo son descubiertos por el subdirector jugando cartas en el club. Este les exige que toquen un poco, pero Hozuki aparece para convencerlo de que les de un mes para preparar una presentación para toda la escuela.

Luego de escuchar al subdirector hablar mal de Kudo, y de recordar cuando este los defendió de unos delincuentes, el trío decide tomarse el club seriamente. Con esta nueva disposición, Hozuki abandona su fachada y les explica como tocar.

Hozuki propone empezar a trabajar en una pieza, y para ello invita al grupo a ir a una presentación. Allí, todos son sobrecogidos por el “Ryuuseigun” del grupo infantil de la escuela Hozuki, pero la propia Satowa los persuade de intentar dicha canción.

Hozuki además, se compromete a traer un koto de 17 cuerdas de su casa, rechazando la ayuda que Kurata. Es este quien ve al grupo infantil junto a su maestra, la madre de Hozuki, pero esta dice que no hace falta saludarla y se marcha.

Hozuki tiene dificultades para cargar el koto de 17 cuerdas por lo que Kudo se acerca a ayudarle, pero es rechazado con brusquedad.

La estricta enseñanza de Hozuki la lleva a chocar con Kudo. La chica reflexiona sobre sus dichos, mientras que Kudo, luego de una charla con Tetsuki, fabrica un koto de cartón para memorizar las cuerdas.

Hozuki observando la dedicación de Kudo hace las paces con este.

Prejuicios y cómo romperlos

Es interesante cómo los prejuicios juegan un papel importante en la etapa inicial del anime. Desde el incidente en el que murió el abuelo de Kudo hasta la visión que todos tienen de Hozuki, prácticamente todos los personajes están condenados a recibir una mala preconcepción, lo que genera una disposición para el desarrollo de los mismos: romper esa percepción errónea con sus acciones, con sus palabras y por supuesto, con el koto.

Aquí es donde entra el personaje paria del anime, Kudo. El chico que aún carga con la culpa por la muerte de su abuelo, pero que en base a sus acciones toscas pero honestas terminó por ganarse la confianza de Kurata y de la anciana de la tienda de música, (algo bastante cercano al protagonista shounen promedio). Pero Hozuki parece ser otro tema, pues la chica, al menos durante este capítulo, se esforzó muy poco en intentar entender a Kudo. Señalándolo como fuente de la mala reputación del club, respondiendo de forma hostil a cualquier intento de acercarse del chico y cuestionando constantemente la voluntad de Kudo en cuanto al koto, y fue solo en el final que pudo romper esa idea que tenía de él al verlo practicar con un koto de cartón hecho a mano.

Pero pensar mal de Hozuki por tener prejuicios hacia Kudo vuelve todo un círculo vicioso, ya que la propia chica es más que esa fachada que suele mostrar, y no hablo de la falsa sonrisa con la que atrajo al trío de tontos.

La situación de Hozuki no es buena. Este capítulo nos dijo eso indirectamente a través de pequeños detalles, como por ejemplo: cuando Kudo le pregunta de quién aprendió a tocar y la chica responde de forma hostil, algo que luego se complementa con la deducción de Tetsuki, de que su forma de enseñar estricta deriva de una educación similar y los recuerdos de la propia Hozuki. Otra cosa que volvió todo un poco más evidente fue su negativa a la hora de saludar a su madre.

Todo esto nos habla de un entorno complicado para la heredera del estilo Hozuki, y explica bastante de su forma de ser, pero parece que eso podría cambiar ahora que ha encontrado un club lleno de personas dispuestas a ayudarle, eso si es que decide romper sus prejuicios y abrirse a ellos.

Opinión final

El capítulo tuvo momentos tensos por los choques entre Hozuki y Kudo, algo que viene siendo moneda corriente desde la llegada de la chica, pero también tuvo momentos divertidos como todo lo concerniente al trío de tontos introducido en este capítulo: Kota, Sane y Mittsu, personajes que obviamente tienen por fin aportar algo más de comicidad, pero que también nos regalaron uno de mis momentos favoritos en este capítulo: ese flashback de Sane en donde Kudo los defendió a pesar de ser amigos de su amigo.

La ejecución de los capítulos sigue siendo correcta, e incluso mejora algunas escenas que en el manga carecen de un contexto adecuado y son más comprensibles estando animadas, como la escena en la que Hozuki ve a su madre.

Me gustó mucho la música de ciertos tramos. Hacer que los momentos en los que Hozuki mostraba su verdadera personalidad o se mostraba enojada fueran musicalizados con koto fue un gran acierto porque le dio más valor cómico a dichas escenas.

Una buena introducción de los nuevos personajes, acompañada por un refuerzo significativo en la química entre Hozuki y Kudo, que a pesar de chocar bastante empiezan a entenderse mejor, hizo que este capítulo fuera disfrutable, por el lado negativo también podríamos decir que un poste podría haber cumplido el papel de Kurata esta semana.

Finalmente el grupo tiene su primer presentación pactada, una que decidirá el futuro del club, y será en un mes, (literalmente, y si el anime no tiene ningún retraso), la canción será Ryuuseigun, en palabras de Hozuki, una pieza sencilla pero con la fuerza suficiente para que el club demuestre su valía, algo que espero ver y escuchar, ¿y ustedes?

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#2 Tener lo que se necesita

Luego de un concierto de demostración fallido por parte de Kurata, una estudiante de primer año, Hozuki Satowa se hace presente en el club.

Hozuki, hija de una prestigiosa familia de intérpretes de koto, se muestra arrogante, y genera fricción con Kurata, al declarar que ganarán las nacionales, así como también con Kudo, a quien descalifica por no tener lo necesario para tocar.

Para desagrado de Kudo, Hozuki está en su misma clase. Aún así, Kudo le pregunta a Hozuki cómo puede obtener lo necesario para tocar, pero recibe una negativa por parte la chica.

Mientras Kudo se frustra pensando en los dichos de Hozuki y en su propio pasado, Kurata discute con la chica por las exigentes metas que plantea.

Luego de escuchar tocar en secreto a Hozuki, Kudo le pide al director que reparen los instrumentos, trás lo cual deja de ir al club y comienza a evitar a Kurata en la escuela.

Kurata obtiene el paradero de Kudo presionando a Tetsuki, para luego correr a buscarlo. En el apuro, tropieza con el club de música ligera quienes comienzan a burlarse de él hasta que Hozuki interviene.

Kurata y Hozuki llegan al lugar donde se encontraba Kudo: la tienda de música encargada de reparar los kotos, y encuentran con que ha estado ayudando en el lugar. Uno de los trabajadores del lugar los pone al tanto, mientras les dice que Kudo llegó buscando obtener “lo que necesita” para ser capaz de enfrentar al koto con orgullo.

Kurata y Hozuki hacen las paces, aún teniendo por meta ganar las nacionales, y finalmente se unen a Kudo en su labor de ayudar en la tienda de música.

Metas diferentes

Algo que destaca a simple vista en el capítulo, fue el hecho de que nuestro recientemente formado trío de protagonistas nos ha expuesto sus metas. Esto se logró gracias a la introducción de Hozuki, una chica de primer año y prodigio del koto, cuyas aspiraciones son demasiado elevadas para Kurata y la antítesis de Kudo quien solo tiene conocimientos superficiales sobre el koto. De este modo, el capítulo gira en torno a las metas de los tres y el conflicto que estas tienen entre sí.

A pesar de su estética y de que se trate de un anime sobre música, esto también es, a su manera, un spokon, y Hozuki Satowa, la nueva integrante del club, llega para recordarnos que la competencia es algo que veremos en un futuro no muy lejano, aunque aún es muy pronto para pensar en eso.

Kurata por su parte, pretende ser realista y aspirar a algo más sencillo, y si bien tiene un punto a favor en su contraste con Hozuki, su mentalidad aún es fuertemente influenciada por todo lo acontecido en la última competencia que tuvo junto a sus superiores, lo que, como bien dice Hozuki es algo que lo frena y no le permite mejorar.

Finalmente tenemos a Kudo, quien solamente busca tener lo necesario para poder tocar el koto de una forma en la que se sienta orgulloso, (y que enorgullezca a su abuelo), así como también ganar la aprobación de Hozuki, de quien reconoció el talento al oírla tocar.

Metas dispares para un grupo desentonado, pero que, como si de un instrumento se tratase solo necesita afinación y tiempo, y quizás una vez logrado eso puedan tener un objetivo en común.

Opinión final

El capítulo sirvió como una introducción para Hozuki, un personaje muy importante que será clave a futuro, de igual forma asienta las bases de su personalidad y la relación que desarrolla con el resto de los miembros del club, especialmente con Kudo por el contraste existente en sus caracteres.

A primera vista, Hozuki parece una chica cínica y algo frívola, pero parece haber más detrás de eso lo que la vuelve un personaje interesante. Además no me disgusta esa actitud de auto superación que carga, así como tampoco me importaría que llegase a existir una rivalidad entre ella y Kudo, que al fin y al cabo esto es un shounen.

Estoy sorprendido por lo fiel que está resultando esta adaptación, pues a pesar de no acercarse mucho al estilo de arte del manga, el capítulo sigue a rajatabla las secuencias, e incluso logró hacer un buen retrato de la primera interpretación de Hozuki, en la que finalmente pudimos escuchar los sonidos del koto. Dicha escena fue muy bien lograda, tanto en el sonido como en el ambiente que logró crear, asimismo la animación de las manos se sintió fluida, retratando de manera correcta el rápido movimiento de los dedos al tocar el instrumento.

Si bien fue solo un momento, es un prospecto a futuro, donde habrá muchas más interpretaciones en las que espero ver una buena calidad de animación y una buena recreación de las sensaciones que crea el sonido.

Un capítulo más en esto que podríamos llamar “arco introductorio”. La trama es lenta, pero sigue siendo interesante y en gran parte se debe a que los personajes tienen una buena química y un trasfondo interesante. Como lector del manga prometo que se volverá aún más interesante y que el paso se incrementará dando lugar a mejores desarrollos, y con una segunda temporada ya anunciada es algo que seguramente lleguemos a ver.

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# 1 Nuevos miembros del club

Los rumores sobre un delincuente de 1er año llamado Chika Kudo circulan por la escuela. Kurata Takezou de 2do año, intenta reclutar miembros para el club de Koto, así como también recuperar la sala del club de manos de unos delincuentes.

Kurata es atacado al intentar proteger uno de los kotos, pero Kudo lo auxilia, sacando a los delincuentes del salón en el proceso. Tras descubrir que Takezou es el presidente del club de Koto, Kudo le entrega una solicitud para unirse.

Kudo se enoja al observar el estado del club, pero de inmediato observa el koto que hay allí e intenta tocarlo, siendo detenido por Kurata, quien lo saca de la sala. Luego de ser echado, Kudo observa el cartel sucio del club y se lo lleva dejando una nota, para sorpresa de Kurata.

Al recordar los sucesos que lo llevaron a entrar en el club, y todo lo dejado por sus superiores, Kurata le pide a Kudo que le devuelva el cartel pero este se niega. Enojado con el chico de 1er año se dirige al club, solo para encontrarse nuevamente con Kudo quien se encontraba limpiando la sala.

Luego de un nuevo incidente con los delincuentes y del rechazo de Kurata, Kudo comienza a faltar a clases. Tetsuki, amigo de Kudo, le cuenta a Kurata las circunstancias de Chika y la relación con su abuelo, un fabricante de kotos, así como la verdad detrás de la muerte de este.

Kurata es atacado nuevamente y esta vez Kudo es acusado. Tras despertar, la enfermera le cuenta a Kurata la situación y este decide alejarse de Kudo, pero luego de ver el cartel del club restaurado, corre a ayudar al ex delincuente. Con ayuda de Tetsuki se demuestra la inocencia de Kudo, y este junto a Kurata hacen las paces.

Atados al pasado

El capítulo, además de ser una presentación de los personajes, nos permitió conocer algunas de las circunstancias que rodean a los protagonistas y que serán desarrolladas a futuro.

Por un lado tenemos a Chika, un novato de 1er año que carga con una mala reputación producto de sus decisiones y de un incidente que causó la muerte de su abuelo, algo de lo que fue inculpado. Luego está Kurata, el presidente del club, quien lo atesora por ser un legado de sus superiores, quienes de alguna manera lo salvaron cuando se encontraba perdido al no poder entrar en la escuela que quería y fallar a  las expectativas de su familia.

El inicio del capítulo nos engaña ligeramente, mostrando a Kudo y Kurata como si fueran opuestos: uno sonriendo en el club y el otro siendo apresado. Pero a medida que la historia avanza descubrimos que a pesar de tener personalidades muy dispares, ambos son similares y también, que aman aquello que los ayudó a encaminarse en su peor momento: el koto.

Opinión final   

Cuando anunciaron que adaptarían esta historia al anime sentí bastante temor, ya que en términos de arte, (con un estilo que mezcla el shoujo y el shonen), Kono Oto Tomare! de Amyuu Sakura es sencillamente impecable y su historia aunque un poco cliché, no se queda atrás, y el hecho de que este manga fuese animado por un estudio nuevo y prácticamente desconocido como Platinum Vision me generaba aún más dudas. Pero todo eso desapareció tras el primer capítulo.

Con la dificultad que representa adaptar el manga, (un shounen de música tradicional con estilo shoujo), siento que el estudio ha empezado con el pie derecho en esta adaptación, al menos en términos de estilo donde puede reconocerse ese diseño que se acerca más al shoujo pero manteniendo la vibra del shounen.

Un indicio de que este es un anime shounen se encuentra en el opening, “Tone” interpretado por Shouta Aoi, (quien a su vez interpreta a un personaje dentro del anime), una canción enérgica y vibrante que acompaña a una secuencia llena de micro spoilers sobre lo que pasará en esta temporada y que eventualmente iremos descubriendo.

Por otro lado, el ending, “Speechless” interpretado por Uchida Yuuma, (voz de Kudo Chika), nos acerca a los protagonistas y a los miembros del club de Koto de una forma más cálida con un estilo más cercano a las baladas.

Entonces, ¿dónde queda el koto? Aún falta la pieza más importante en un anime que trata sobre música tradicional, y eso es la clásica melodía del gran instrumento de cuerda, algo que parece veremos en el siguiente capítulo y lo que será una prueba de fuego para saber si esta adaptación está bien encaminada.

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