Tate no Yuusha no Nariagari – Capítulo 2 — Kudasai

Tate no Yuusha no Nariagari – Capítulo 2 — Kudasai

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lightbulb_outline ¡Advertencia! Esta reseña sobre Tate no Yuusha no Nariagari capítulo uno contiene spoilers. Si aún no has visto el episodio, te recomiendo que vayas a checarlo y después regreses a leer la reseña.

02 La niña esclava

Siguiendo el
plan del vendedor, Naofumi acaba comprando a una esclava semihumana, una
raccoon de nombre Raphtalia. Su plan es hacer de ella una luchadora que le
ayude a aumentar su fuerza. La pequeña raccoon al principio se muestra temerosa
de su nuevo destino, pero pronto se percata que está en buenas manos. Pese a los
buenos momentos que pasa con Naofumi, las pesadillas sobre la muerte de sus
padres continúan atormentando a la pequeña. Será en su viaje a la ciudad vecina
cuando Raphtalia deberá hacer frente a su trauma. No queriendo que Naofumi
tenga el mismo destino que sus padres, la pequeña se enfrenta a una bestia de
dos cabezas, superando así su miedo al Cerbero que mato a su familia.

El sello de esclavitud

La dinámica amo-esclavo ha sido un tema de fascinación para la humanidad desde hace tiempo. Así es, aun ahora es un tema vigente. Si bien es cierto que ya existen leyes más estrictas para la prohibición de la esclavitud, eso no significa que sea un tema superado. Quizá ahora con reglas diferentes, pero seguimos sumergidos en la lucha de poder. Aquí es a donde quería llegar, al poder. ¿Cuál creen ustedes que es el mayor atractivo de un esclavo? Yo diría que es el poder que podemos ejercer sobre él. Existe un placer, casi morboso, en saberte en control de alguien. Pero todo poder conlleva responsabilidad, ser ‘amo’ es algo más allá de simplemente dar órdenes. ¿Será que Naofumi entiende esto? De principio se muestra como seguidor de Aristóteles. Nos convence de su pensamiento: “los esclavos no son humanos, son solo objetos”.

Mi intención no es ponerme moralista, por ende no voy a hablar de la esclavitud real. Antes mencione que Naofumi se muestra como aristotélico en un inicio, pero pronto podemos ver que no es el caso. Si bien, dentro de la historia, existe una segregación racial muy marcada, Naofumi parece ajeno a ello. Aunque no duda en darle órdenes a Raphtalia, estas siempre son enfocadas en su crecimiento como guerrera. Fuera de esto, Naofumi no repara en darle a la pequeña raccoon lo que esta parece querer. Son estos detalles lo que lo alejan del lado aristotélico, ¿Quién otorgaría bienes (la pelota) a otro bien? Pregunte si Naofumi entendía las dimensiones de ser ‘amo’, y tras ver el episodio completo puedo decir que lo hace. Porque preocuparse por el bienestar de quienes están en tu poder es parte de ser un ‘amo’.

El Naofumi que Raphtalia ve

Quiero decir que Raphtalia me parece muy adorable, pido comprensión si llego a divagar en su ternura. Esta pequeña raccoon tiene una presentación lastimosa: una pequeña enferma, no solo física sino mentalmente. Ha palabras del vendedor, la pequeña no ha tenido una situación vital sencilla, su anterior dueño pinta como un completo animal (por decir lo poco). Al haber vivido en ese estado, es normal que la pequeña tenga miedo al ser elegida por Naofumi. Siendo comparada de nuevo ¿qué clase futuro le espera? ¿Será que tendrá que volver a pasar por más sufrimiento? Casi puedo imaginar que esas son los pensamientos que inundan la mente de la semihumana. Pero bueno, el destino no siempre es terrible. Existen contadas ocasiones en que encontramos mucho más de lo que nos pudimos imaginar. El héroe del escudo no es ningún monstruo, eso le queda claro desde su primer gesto para con ella.

Él la compro como esclava, sin embargo no la trata como a una. Solo volteemos la mirada a los esclavos que Raphtalia observa en la ciudad. El trato es cruel, los golpes que reciben seguro son el menor de sus males. Ella ve a Naofumi con buenos ojos por el trato que recibe, pero antes ya tenía en consideración al héroe del escudo. Según le dijo su padre, este es el único héroe que se preocupa por los de su especie. Palabras que valora y atesora, porque de hecho las está viviendo. Naofumi no hace distinciones entre humanos y semihumanos, ni siquiera se preocupa por quienes las hacen. Acción que vemos cuando ignora por completo la prohibición de entrada para semihumanos del primer bar al que entran. Bajo el cuidado de Naofumi, Raphtalia puede ser libre, reitero, las únicas órdenes que le ha dado el héroe son de combate.

El trauma de Raphtalia

Si creí que
la vida de esclava ya era suficientemente mala, es obvio que me falta más
experiencia en estas historias. El verdadero mal, aquello que atormenta a la
pequeña raccoon, es la trágica muerte de sus padres. La vida tranquila y
hogareña que había experimentado acabo con la venida de la primera ola. Cuando se
encontraba huyendo junto a sus padres de un Cerbero, estos tomaron la mejor decisión
para ella. La arrojaron lejos, usándose a ellos mismos como escudo, mientras su
pequeña se ponía a salvo. Este evento, que claramente es una acción de amor
parental puro, marco a Raphtalia. La pequeña ahora no puede escapar de las
constantes pesadillas de ese trágico día. Por fortuna, Naofumi aparece en su
vida, y su compañía sirve como bálsamo para sus heridas. Estando con él, la
tranquilidad que le fue robada poco a poco vuelve.

Raphtalia es llevada al límite cuando se ve obligada a enfrentar a un monstruo similar al que asesino a sus padres. El miedo la paraliza y se ve incapaz de luchar. Son las palabras de Naofumi las que la devuelven a su centro: si él muere, ella también; no puede cuidarla si ella no pelea. La respuesta es clara, Raphtalia no quiere volver a perder a nadie. Ese trauma que ella experimento, no fue otro que el de la perdida. Sus padres se sacrificaron por ella, dejándola sin opciones, solo la de huir. La situación se repite ante sus ojos, pero ahora tiene opción: puede pelear. Antes no pudo, pero ahora puede luchar y proteger su paz. Morir no es opción y dejar morir a Naofumi, tampoco. Ella peleara, su vida a lado del héroe no puede, ni debe, terminar de esa forma, no tiene que volver a estar sola.

Tenemos que sobrevivir

Esta es la resolución
final de Raphtalia: sin importar los males que se ciernan sobre ellos, al final
deben sobrevivir. Parece una conclusión obvia pero esas palabras encierran
mucho peso. Porque, ¿qué significa sobrevivir hasta el final? es seguro que tendrán
que enfrentar muchos males y el camino ante ellos nunca será sencillo. Ambos cargan
con estigmas muy complejos y difíciles de superar: Naofumi, el héroe del
escudo, un bastardo que intento abusar de una mujer, su reputación no podría ser
peor; Raphtalia, una semihumana esclava. El camino que se abre ante ellos es
uno de espinas, y lo único que pueden hacer es fortalecerse. Bien o mal, solo
se tienen el uno al otro, por ahora. Además es seguro asumir que sus problemas
no acabaran con solo vencer la segunda ola; solo será el inicio. Y claro, también
está el dilema de la separación.

No podemos olvidar que la razón por la que Naofumi peleara contra las olas es para volver a su mundo. Sobrevivir hasta el final quiere decir que llegado el momento, enfrentaran la separación. Pero bueno, eso será algo por lo que nos preocuparemos después. O mejor nunca, ya veremos.  

Comentario final

Tengo que
admitir que este capítulo lo he disfrutado incluso más que el anterior. Mientras
que el primer capítulo me lleno de una frustración y rabia, este segundo
episodio me revistió de ternura. Obvio esto se lo debo a Raphtalia, esta
pequeña es simplemente encantadora. No dejo de lado algunos tragos amargos,
contemplar el sufrimiento de una niña no es mi hit. Pero dejando de lado, si es
posible, el sufrimiento de Raphtalia, lo que este capítulo me dejo es una vista
de la dinámica de relación entre Naofumi y Raphtalia. Soy fanática del shippeo
pero aquí no lo pienso meter, no aun, el loliconerio no me va. Dejemos que la
niña crezca y después hablaremos.

Regresando a
la dinámica de relación, creo que por ahora se nota un cuidado casi paternal
por parte de Naofumi. Le da restricciones, pero también la deja ser una niña,
eso es algo lindo de contemplar. Por supuesto ella corresponde estas acciones y
la mayor muestra de cariño es que lo llame por su nombre. Después de todo, un
nombre es un elemento que te provee de identidad, te separa de los demás, te
hace especial. Y bueno, para Raphtalia, Naofumi es lo más preciado y a lo que
no desea renunciar.

Para cerrar esto solo me queda decir: ¡que buen opening, señores! Visualmente me recuerda a muchos del género, pero la música le da un empuje que me revitaliza. RISE de MADKID es un inicio casi demasiado perfecto para esta historia, y admitámoslo, el rapeo le da un realce sobre el resto. En cuanto al ending diré, musicalmente es tranquilo y visualmente es significativo. Kimi no Namae de Chiai Fujikawa, es el cierre suave que esta aventura nos regala. Y si, el arte usado es precioso, sobretodo el final. En fin, ¿Qué les pareció este episodio? ¿Les gusto el opening y ending? ¿Qué podremos esperar para el siguiente episodio considerando el título que tiene?

*Cuidado con los Spoilers, den sus respectivos avisos.*

Tate no Yuusha no Nariagari – Capítulo 2 — Kudasai

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